Make your own free website on Tripod.com
Creencias y opiniones

Home

LA BITACORA | CRONICAS CORTAS | REFLEJOS | Creencias y opiniones | Comentarios de películas y libros | Mis textos o arte | JOVENES EMPRENDEDORES | CARTAS PRIVADAS | cursos en la web | servicio de antivirus | Foros de programacion | Noticias y actualidad en programacion | Directorio de programacion | Tutoriales de programacion | Articulos de programacion | servicios | Contácteme | Título de la nueva página | Título de la nueva página

Esto es lo que pienso... o es la opinion de otra gente que ve y siente

A LA CARTA .....desde Formosa capital

En el obelisco




Como los precedentes, será esencialmente un acontecimiento religioso. El Obelisco porteño volverá a ser el escenario, y también el lema convocante habrá de repetirse: "Jesucristo por todos y para todos". A las puertas de la Semana Santa, el sábado 3 de abril, los evangélicos argentinos volverán a celebrar y a testimoniar públicamente su fe, la misma que con matices y diversidades expresan con la oración y con acciones sociales y solidarias variadas en los miles de congregaciones que los agrupan por todo el país.
.
Habrá sí una diferencia: la multitudinaria concentración del Obelisco no será la única tal como ocurrió en 1999 y en 2001. Esta vez, el Consejo Nacional Cristiano Evangélico (CNCE) ha invitado a que en plazas o lugares representativos de las ciudades también se realicen actos de celebración y oración enhebrados por similares peticiones y por la lectura de un mismo mensaje final.
.
* * *
.
El Obelisco fue, precisamente, el escenario en el que, en 1999, más de 260.000 personas exhibieron la existencia de un largo proceso de diálogo y coordinación. Fue la presentación formal del CNCE, que agrupa a las tres federaciones que congregan la mayor cantidad de iglesias del país: la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal y la Federación Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas. Las distintas iglesias evangélicas, con un tronco común de creencias, poseen características peculiares propias de sus tradiciones de origen.
.
Desde entonces, el CNCE ha efectuado diferentes pronunciamientos públicos sobre la realidad nacional y se ha acentuado el diálogo con las autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina.
.
Conscientes de que en los últimos años la presencia de los evangélicos se ha hecho aún más visible en el país, en aquel primer mensaje leído en el Obelisco hace un lustro se pidió perdón porque "muchas veces nuestra propuesta en defensa de la vida, la justicia y la verdad no fue suficientemente clara y comprometida" y se convocó a retornar a Dios, a fortalecer relaciones sociales solidarias y -a la dirigencia- a ejercer el poder con justicia y equidad. Un par de años después, el mensaje emitido se tituló "Dios quiere una Nación diferente".
.
"La situación que afrontamos desde hace mucho tiempo, hoy particularmente agravada, no es fruto de un destino adverso, sino la consecuencia de haber hecho lo que no debíamos, dejado de hacer lo que debíamos y tolerado lo intolerable", decían poco antes del estallido de la crisis de diciembre de 2001. Un año después, los evangélicos hicieron un llamado al arrepentimiento, particularmente enderezado a las dirigencias, reflejo de nuestra sociedad, pero "mayores responsables de la vergüenza moral, social, política y económica de nuestra patria".
.
El mensaje para el encuentro del próximo 3 de abril está en plena y participada elaboración. En mensajeobelisco@sion.com se reciben aportes y sugerencias.
.
joseilopez@hotmail.com<< Comienzo de la notaComo los precedentes, será esencialmente un acontecimiento religioso. El Obelisco porteño volverá a ser el escenario, y también el lema convocante habrá de repetirse: "Jesucristo por todos y para todos". A las puertas de la Semana Santa, el sábado 3 de abril, los evangélicos argentinos volverán a celebrar y a testimoniar públicamente su fe, la misma que con matices y diversidades expresan con la oración y con acciones sociales y solidarias variadas en los miles de congregaciones que los agrupan por todo el país.
.
Habrá sí una diferencia: la multitudinaria concentración del Obelisco no será la única tal como ocurrió en 1999 y en 2001. Esta vez, el Consejo Nacional Cristiano Evangélico (CNCE) ha invitado a que en plazas o lugares representativos de las ciudades también se realicen actos de celebración y oración enhebrados por similares peticiones y por la lectura de un mismo mensaje final.
.
* * *
.
El Obelisco fue, precisamente, el escenario en el que, en 1999, más de 260.000 personas exhibieron la existencia de un largo proceso de diálogo y coordinación. Fue la presentación formal del CNCE, que agrupa a las tres federaciones que congregan la mayor cantidad de iglesias del país: la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal y la Federación Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas. Las distintas iglesias evangélicas, con un tronco común de creencias, poseen características peculiares propias de sus tradiciones de origen.
.
Desde entonces, el CNCE ha efectuado diferentes pronunciamientos públicos sobre la realidad nacional y se ha acentuado el diálogo con las autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina.
.
Conscientes de que en los últimos años la presencia de los evangélicos se ha hecho aún más visible en el país, en aquel primer mensaje leído en el Obelisco hace un lustro se pidió perdón porque "muchas veces nuestra propuesta en defensa de la vida, la justicia y la verdad no fue suficientemente clara y comprometida" y se convocó a retornar a Dios, a fortalecer relaciones sociales solidarias y -a la dirigencia- a ejercer el poder con justicia y equidad. Un par de años después, el mensaje emitido se tituló "Dios quiere una Nación diferente".
.
"La situación que afrontamos desde hace mucho tiempo, hoy particularmente agravada, no es fruto de un destino adverso, sino la consecuencia de haber hecho lo que no debíamos, dejado de hacer lo que debíamos y tolerado lo intolerable", decían poco antes del estallido de la crisis de diciembre de 2001. Un año después, los evangélicos hicieron un llamado al arrepentimiento, particularmente enderezado a las dirigencias, reflejo de nuestra sociedad, pero "mayores responsables de la vergüenza moral, social, política y económica de nuestra patria".
.
El mensaje para el encuentro del próximo 3 de abril está en plena y participada elaboración. En mensajeobelisco@sion.com se reciben aportes y sugerencias.


Jose Ignacio Lopez - La nacion

Editoriales del pais ; del mundo , y de la provincia


A los tradicionales cortes de rutas y de calles y a la toma de edificios públicos, grupos de piqueteros han sumado una nueva modalidad delictiva, más propia de una película del lejano Oeste donde imperaba la ley del más fuerte que de un país donde debería reinar el Estado de Derecho. El miércoles último, en horas de la mañana, piqueteros encapuchados y armados secuestraron un tren de la empresa Metropolitano en la localidad de Berazategui, obligaron a los pasajeros a descender y cambiaron por la fuerza el rumbo del convoy, que debía dirigirse a Temperley, con destino a La Plata.
.
No se trató del único incidente protagonizado por los piqueteros. Mientras un grupo se apoderaba de un tren en Berazategui, otro obligó a poner en funcionamiento dos trenes fuera de servicio en Constitución para trasladar a personas desocupadas que pretendían marchar a La Plata en forma gratuita para una movilización sectorial. En tanto, en la estación Avellaneda, más de 1000 piqueteros subieron a un convoy que se dirigía a La Plata e impidieron el ascenso de pasajeros no manifestantes, según la denuncia de la empresa mencionada.
.
Las declaraciones a LA NACION formuladas por Rubén Garay, conductor del tren que fue desviado, no dejan lugar a dudas sobre la violencia del hecho registrado. "Sentí que si no respondía me sacudían", dijo el maquinista, a quien piqueteros encapuchados y armados con palos y piedras le ordenaron: "A La Plata, sí o sí".
.
Como consecuencia de lo sucedido, el gremio La Fraternidad, que agrupa a los conductores de locomotoras, le exigió al gobierno nacional que garantice la seguridad de los maquinistas y de los usuarios de servicios ferroviarios, al tiempo que anunció un posible paro si se repiten hechos como los denunciados, en los que se utiliza a parte de la sociedad como rehén para lograr fines políticos.
.
Frente a episodios como éstos, es indispensable que el Estado y sus fuerzas de seguridad adopten rápidamente una estrategia de prevención con el fin de garantizar derechos esenciales de la población que se ven permanentemente conculcados por manifestaciones patoteriles. Cabe también formular un llamado a los dirigentes de los grupos piqueteros para que adviertan que, al margen de muchas reclamaciones que pueden ser justas, su metodología de protesta carece de respaldo en la ciudadanía y, lejos de permitirles lograr sus propósitos, sólo está contribuyendo a profundizar las divisiones sociales. Esto se vio semanas atrás, luego de que un grupo de manifestantes bloqueó la avenida 9 de Julio, donde se atacó cobardemente a un taxista y a otro automovilista, y recientemente con el incidente registrado con el tren desviado.
.
El orden público está amenazado y frente a esta situación las autoridades no pueden permanecer pasivas. Está en juego nada menos que el respeto a la ley que debe imperar en cualquier sociedad civilizada y la convivencia pacífica de los ciudadanos.
.
Tal como ya se ha señalado en anteriores editoriales sobre este tema, si las autoridades no pueden garantizar mínimamente el orden público -ni tampoco el normal funcionamiento de servicios públicos esenciales- ante cualquier manifestación de piqueteros, inútil será cuanto se haga o se diga para persuadir al mundo de que la Argentina es una nación celosa de la seguridad jurídica y del respeto de las leyes.
.<< Comienzo de la notaA los tradicionales cortes de rutas y de calles y a la toma de edificios públicos, grupos de piqueteros han sumado una nueva modalidad delictiva, más propia de una película del lejano Oeste donde imperaba la ley del más fuerte que de un país donde debería reinar el Estado de Derecho. El miércoles último, en horas de la mañana, piqueteros encapuchados y armados secuestraron un tren de la empresa Metropolitano en la localidad de Berazategui, obligaron a los pasajeros a descender y cambiaron por la fuerza el rumbo del convoy, que debía dirigirse a Temperley, con destino a La Plata.
.
No se trató del único incidente protagonizado por los piqueteros. Mientras un grupo se apoderaba de un tren en Berazategui, otro obligó a poner en funcionamiento dos trenes fuera de servicio en Constitución para trasladar a personas desocupadas que pretendían marchar a La Plata en forma gratuita para una movilización sectorial. En tanto, en la estación Avellaneda, más de 1000 piqueteros subieron a un convoy que se dirigía a La Plata e impidieron el ascenso de pasajeros no manifestantes, según la denuncia de la empresa mencionada.
.
Las declaraciones a LA NACION formuladas por Rubén Garay, conductor del tren que fue desviado, no dejan lugar a dudas sobre la violencia del hecho registrado. "Sentí que si no respondía me sacudían", dijo el maquinista, a quien piqueteros encapuchados y armados con palos y piedras le ordenaron: "A La Plata, sí o sí".
.
Como consecuencia de lo sucedido, el gremio La Fraternidad, que agrupa a los conductores de locomotoras, le exigió al gobierno nacional que garantice la seguridad de los maquinistas y de los usuarios de servicios ferroviarios, al tiempo que anunció un posible paro si se repiten hechos como los denunciados, en los que se utiliza a parte de la sociedad como rehén para lograr fines políticos.
.
Frente a episodios como éstos, es indispensable que el Estado y sus fuerzas de seguridad adopten rápidamente una estrategia de prevención con el fin de garantizar derechos esenciales de la población que se ven permanentemente conculcados por manifestaciones patoteriles. Cabe también formular un llamado a los dirigentes de los grupos piqueteros para que adviertan que, al margen de muchas reclamaciones que pueden ser justas, su metodología de protesta carece de respaldo en la ciudadanía y, lejos de permitirles lograr sus propósitos, sólo está contribuyendo a profundizar las divisiones sociales. Esto se vio semanas atrás, luego de que un grupo de manifestantes bloqueó la avenida 9 de Julio, donde se atacó cobardemente a un taxista y a otro automovilista, y recientemente con el incidente registrado con el tren desviado.
.
El orden público está amenazado y frente a esta situación las autoridades no pueden permanecer pasivas. Está en juego nada menos que el respeto a la ley que debe imperar en cualquier sociedad civilizada y la convivencia pacífica de los ciudadanos.
.
Tal como ya se ha señalado en anteriores editoriales sobre este tema, si las autoridades no pueden garantizar mínimamente el orden público -ni tampoco el normal funcionamiento de servicios públicos esenciales- ante cualquier manifestación de piqueteros, inútil será cuanto se haga o se diga para persuadir al mundo de que la Argentina es una nación celosa de la seguridad jurídica y del respeto de las leyes.

la Nacion -marzo 2004

¿Estás de acuerdo o en desacuerdo con mis creencias y opiniones? Me gustaría muchísimo escucharlo. Visite mi página "Contácteme" para enviarme correo electrónico.